Lo que somos y cómo nos sentimos depende en buena medida de nuestro pensamiento. Pero existe una parte no consciente más grande y poderosa, capaz de afectar nuestra salud, bienestar y comportamiento, que es nuestra historia personal.
Milton Erickson decía que todos los seres humanos tenemos una historia personal, una historia que nos contamos una y otra vez, a tal grado que yo todavía tengo duda si lo que nos contamos es lo que hemos vivido o lo que vivimos es aquello que nos hemos contado.
La mejor forma de describir el enfoque Ericksoniano es empezar a presentar a Milton H. Erickson: Psiquiatra, médico, psicólogo y sobre todo conocedor y amante de la naturaleza del ser humano pero por razones propias, por problemas de salud. Otorga un apellido distinto a la hipnosis, porque es el primero que empieza a hacer algo distinto con respecto a la hipnosis y sobre todo a reevaluar el papel de aquel que supuestamente hipnotizado tenía hasta ahora, ya deja de ser alguien secundario que se pone en manos de alguien que sabe, para convertirse en alguien que sabe, aunque todavía no sabe que sabe.
Cuando estamos hablando de hipnosis, en realidad estamos hablando de una técnica que nos permite acceder a un estado especial de nuestra mente que denominamos trance y que tiene dos características fundamentales: una es que se produce una mayor fijación de la atención y una segunda característica, una mayor sugestibilidad, esto significa que desde ese estado especial, estamos más abiertos a escuchar sugestiones y cuando menos a tenerlas en cuenta, de tal manera que si yo las sigo desde ese estado, una invitación a explorar, a preguntarme o a observar de un modo distinto algo que creía conocer, es más fácil, que si yo te lo digo en un estado en el que hay una parte racional y consciente con sus propios conocimientos.
Desde el estado de trance tenemos una mayor apertura. En un estado de trance lo que voy a lograr fundamentalmente es una mayor disposición para focalizar la atención, para estar más abierto a respuestas.
La hipnosis también es un modo de comunicar. Hay algunos especialistas que dicen que toda comunicación tiene algo de hipnótico, en algún momento no sé si te has dado cuenta de que al platicar con alguien, no entiendes muy bien lo que te ha dicho, pero al final de la charla que si te das cuenta de lo bien que te ha hecho sentir.
Hablamos de la hipnosis como un modo especial de comunicación entre dos personas, que se ponen de acuerdo para empezar a focalizar nuestra atención, para empezar a restar valor a todo lo que son nuestros sentidos externos, es decir dejar de prestar atención a lo que veo afuera, a lo que escucho fuera o a lo que noto fuera, para empezar a mirar hacia dentro, mi atención se vuelca hacia mi interior.
En gran medida la Hipnosis Ericksoniana es una viaje hacia el interior para descubrirme o quizás mejor para redescubrirme, para volver a encontrarme o para volver a escuchar aquello que estoy contándome dentro de mí.
Milton Erickson insiste en que todo ser humano sabe, aunque a veces ha olvidado que sabe, aunque a veces no sabe que sabe. Cuantas veces te has sorprendido a ti mismo en esos momentos en los que te enfrentas a un hecho no previsto para el que no valen las soluciones cotidianas ya conocidas y que de repente lo resuelves y dices cómo se me habrá ocurrido a mí esto, es que no era capaz ni de imaginar que … y entonces descubres que hay parte tuya que sabía y que no eras consciente de que estaba ahí.
Milton Erickson empieza a darle un valor especial a esa parte porque ahí es donde tenemos la capacidad tan especial para conectar con una parte nuestra mucho más grande de lo que nos creíamos, mucho más sabia de lo que nos creíamos y mucho más capaz de lo que nos creíamos.
El ser humano ya vive en trance, ya habita en su trance cotidiano. En ese trance se cuenta historias que acaba viviendo y que tiende a perpetuar. Lo determinante no es si va a entrar o no a un trance, sino si quiere ir a un trance para generar cosas distin-tas. Vuelve a ti, pero no para contarte la misma historia que te has contado siempre, sino para generar un cambio.
RECUERDA
- Eres tu historia personal.
- Eres lo que te has contado de ti.
- Y eres mucho más que todo eso.
Cambiar es crear un espacio propicio de confianza, donde pueda suceder algo nuevo.
Como conclusión la Hipnosis Ericksoniana es un encuentro entre dos seres humanos que comunican desde la profundidad del ser, con respeto sentimiento y pasión. Es un viaje de escuchar, curiosidad y permiso que permite reconectar con esa parte interior que espera, que está dispuesta, que sabe y que quiere cambiar.



